martes, 4 de septiembre de 2007

Dios no existe.

Penúltima escena de “El Séptimo Sello”. La Muerte cruza el umbral del salón donde los diferentes personajes desayunan. ¿La esperan de forma consciente? ¿La Muerte les sorprende, como en la canción de Aute, al alba?… Sin duda la esperan … sin duda.
“Consumatum est”. Esa es la única frase que oímos, que hemos oido y que oiremos al personaje más enigmático de toda la película. La acompañante del escudero Juan. Espejo del horror que pasa por sus ojos. Después de interiorizar todo lo que ve y segundos antes de morir sólo puede decir “Consumatum est”.

Esta misma frase “Consumatum est” (‘Todo está consumado’) fue lo último que ‘grito’ Jesús segundos antes de morir. La tradición cristiana le atribuye esa exclamación entre desgarros del paisaje y temblores de tierra. Entre tinieblas bajo oscuras nubes. Entre silencio. Poco antes Jesús pronuncia la frase más compleja de todo el evangelio… “Padre, ¿por qué me has abandonado?”… Aparentemente es una caída en el vacío, en la falta de fe… es algo así como “… ¿todo este sufrimiento para nada? …” Es la parte más bonita … un toque de humanidad.

En las páginas finales de “La muerte de Ivan Ilich” el protagonista encuentra ese sentido que le faltó a Jesús sobre la cruz de madera. Como siempre en estos casos, todo ocurre minutos antes del fatal desenlace. Claro que, para Tolstoi, ese sentido tiene más de conmiseración y amor que de trascendencia… Va por delante del propio Jesús… o en paralelo… su personaje nunca se pregunta “¿Por qué me has abandonado?” simplemente porque nunca creyó que nadie tuviera que cobijarle bajo sus alas.

Diez mil años preguntándonos por lo mismo. Diez mil años repitiendo la misma escena. Como el protagonista de “El Séptimo Sello” en el fotograma que incluyo. Confesándonos ante la muerte cuando creemos estar hablando con Dios… ¿Cuándo aprenderemos? … Dios no existe. Es sólo la muerte con la capucha bajada para que no reconozcamos su cara.






“… Black hole sun
Wont you come
And wash away the rain
Black hole sun
Wont you come
Wont you come …”

BLACK HOLE SUN. SOUNDGARDEN.

4 comentarios:

Cinephilus dijo...

Llamar a Dios "la muerte con capucha" está muy feo. Eso sí, como chiste de humor negro no tiene precio. A Gómez de la Serna le habría encantado incluirlo entre sus greguerías ;-)

Ya lo decía Unamuno en su San Manuel: Déjales que crean, aunque sea mentira, porque no pueden asumir la verdad. Nunca se dijo algo tan duro de forma tan clara. Y es que San Manuel era el diller de su aldea, el que les pasaba el opio de la fe para evitar el miedo de la existencia. Y así ha seguido siendo...

Fidelio dijo...

Mi querido Cinephilus ... la imagen es de Bergman ... así que para él todo el mérito ... Además, a estas alturas de la película lo importante es la sinceridad de la descripción ...
Por cierto ... me he apuntado a boxeo en el gimnasio ... no le digo más ... esta mezcla de existencialismo tenebroso con Poli Díaz es realmente explosiva ...

Saludos, como siempre, presuntuosos y engreidos cual pavo real de la red ...

Anónimo dijo...

Un post oscuro, sin duda, y muy intelectual, por tanto de mi agrado.
Por mi parte (y en esta época de mi vida) tiendo a diferenciar al Dios-demiurgo del Dios-abastecedor de inmortalidad y es este último, por desgracia para mi, el que me resulta más increible.
Veré el séptillo sello pronto, seguro, y me encantará que la comentemos.

Besos

Sinclair

Fidelio dijo...

Mi siempre estimada Sinclair

Tu diferenciación entre el Dios Demiurgo y el Dios Consolador (con perdón de la expresión) me parece muy acertada ... de hecho tengo la sensación de que, mientras en Oriente interesa más el primero, en Occidente estan más interesados en el segundo... y a mí es el que menos me importa y contra el que va dedicado este post...

Con respecto al Dios-Demiurgo ... creo que existe ...vaya si existe !!!

Somos matemáticos ... lo hemos visto ...